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SOSTENIBILIDAD

Colombia, en camino al desarrollo urbano sostenible

Actualmente, en Colombia se está evaluando el potencial que podrían llegar a tener los distritos térmicos y su impacto sobre la huella de carbono del país. Al ser un país Ecuatorial, con unas características climáticas diferentes a las de un país europeo o a las de Estados Unidos, las temperaturas medias en varias de las ciudades principales tienden a ser altas, por lo que el uso del aire acondicionado es una práctica constante en el país.

En Medellín se construyó no sólo el primer distrito térmico en Colombia, sino el primero en su clase en América Latina: La Alpujarra. Este proyecto tiene como fin suministrar frío a una porción significativa de los edificios gubernamentales en la ciudad, generando un ahorro notable en materia de consumo de energía y reduciendo la huella de carbono. Este proyecto fue desarrollado por EPM, empresa que se ha comenzado a abrir un importante espacio dentro del sector de las energías renovables no convencionales.

Colombia y el mundo viven una coyuntura en la que el medio ambiente es una de las preocupaciones más importantes de los gobiernos. El rápido crecimiento de las ciudades y el calentamiento global han hecho que el consumo de aire acondicionado crezca de manera exponencial.

La implementación de distritos térmicos, como el del proyecto de la Alpujarra, la sustitución de sustancias refrigerantes que son extremadamente dañinas para la capa de ozono. Los refrigerantes comúnmente usados en sistemas convencionales son hidroclorofluorocarbonos (HCFC) y los hidrofluorocarbonos (HFCs). Aunque los HCFC, que han demostrado ser bastante dañinos para la capa de ozono, se han venido reemplazando con los HFCs, según datos del programa de medio ambiente de las Naciones Unidas (UNEP), el consumo de HFCs no es del todo positivo, puesto que ha llegado a generar un crecimiento del 8% en las emisiones de CO2.

Ciudades como Cartagena o Medellín, que son tradicionalmente centros de turismo y empresariales, muestran, según estudios de la Universidad Nacional, un consumo de refrigeración entre 30% y 50% para hoteles y centros empresariales. La implementación de distritos térmicos en estas ciudades tendría un impacto importante sobre el consumo energético de las edificaciones allí localizadas, traducido en ahorros en la operación de las mismas y un aumento en la confiabilidad de los sistemas.

Finalmente, en Colombia en 1994 entró en vigor el Protocolo de Montreal, el cual tiene como meta la protección de la capa de ozono a partir de la reducción en el consumo de sustancias dañinas para esta. A razón de esto, es importante que Colombia entienda la importancia de la implementación de los distritos térmicos y lo tome como una bandera para el desarrollo sostenible del país.