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EFICIENCIA

Distritos térmicos, eje central del desarrollo sostenible

Los distritos térmicos están comenzando a establecerse alrededor del mundo como una alternativa sostenible en el desarrollo urbano de las ciudades. Cada vez más países son conscientes de la necesidad de hacer que los procesos en las ciudades se den de manera más eficiente y con mejores prácticas respecto al medio ambiente.

A raíz de esto, en 2016, 197 países adoptaron la Nueva agenda Urbana, que se construyó en el contexto de la tercera Conferencia de Hábitat en Quito, Ecuador. Esta agenda marca un camino que las ciudades deben seguir para alcanzar un desarrollo urbano sostenible.

Dentro de esta agenda se planeta que las diferentes ciudades le apunten a una eficiencia energética, a través de diferentes procesos como al uso de energías renovables y el planteamiento de estrategias para manejar el consumo de energía en las ciudades.

Una de dichas estrategias, que ha cogido protagonismo en el mundo, es precisamente la implementación de distritos térmicos en zonas grandes de comercio o edificaciones públicas. Este incremento en el uso de este tipo de sistemas se ha dado gracias a una serie de beneficios que trae tanto a los operadores de las edificaciones, como a los usuarios finales.

Por un lado, los consumidores tienen un nivel de confiabilidad más alto con estos sistemas, puesto que por ser centralizados tiene una mayor supervisión sobre el mantenimiento. Así mismo, en el caso en el que presente fallas, un técnico especializado será el encargado de las reparaciones y este proceso no tendrá que ver con el usuario final.

Por otro lado, la central donde se distribuye el agua o el vapor, que puede funcionar a partir de diferentes fuentes de energía, facilita el manejo eficiente de los recursos. Adicionalmente a esto, los procesos que se llevan a cabo para transportar y calentar el agua no emiten sustancias agotadoras de la capa de ozono, por lo que es un proceso sostenible.

Los distritos térmicos se encuentran en una posición adecuada, porque la conversación actual se encamina a buscar un desarrollo sostenible para las ciudades. Estos sistemas son una solución alcanzable, que, además, trae una serie de beneficios notables para una comunidad urbana. Estas mejoras se van a ver en materia de costos, de eficiencia energética y en materia de bienestar para las personas y, no siendo menos importante, son herramientas funcionales para cumplir las metas de desarrollo de todos los países.