EFICIENCIA

Impulso a la sostenibilidad en Colombia

Por: Distritoenergetico.com Fecha: febrero de 2019

No sobra empezar reconociendo el potencial de sostenibilidad que tiene un país como Colombia, además de su necesidad de conservar una gran muestra de la biodiversidad mundial, de hecho, según The Nature Conservancy, Colombia es el segundo país más biodiverso del mundo. Este beneficio que se nos ha dado de manera geográfica, pero que también trae consigo una serie de responsabilidades críticas para su cuidado. Esto ha hecho que la consciencia respecto al cuidado del medio ambiente haya ido creciendo al pasar de los años.

Gracias a esto, hay una tendencia mundial que busca la elaboración de proyectos sostenibles en todos los sectores (industrial, transporte, construcción, entre otros) y Colombia no es la excepción. Esto ha hecho que el gobierno colombiano se plantee una serie de retos y metas, como se puede ver en el Conpes verde, para el incentivo a este tipo de proyectos. Estos incentivos buscan que las compañías encargadas en el desarrollo de proyectos se vayan más por procesos sostenibles y amigables con el medio ambiente, sin dejar a un lado el progreso y el crecimiento de la industria.

Uno de los avances más claros que se ha dado en Colombia en esta materia es el de la creación de incentivos tributarios para proyectos que busquen la sostenibilidad o que reflejen un aporte al cuidado del medio ambiente.

Estos incentivos, por ejemplo, va guiados a que maquinaria, que vaya a ser utilizada para el desarrollo de proyectos sostenibles o con resultados de sostenibilidad, estará sujeta a la eliminación del IVA. Esta norma cobija a elementos que no sean producidos en Colombia y que, por ende, exista la necesidad de importarlos con fines medioambientales.   

Esta política, aunque parece un poco abstracta, tiene un impacto bastante positivo sobre el desarrollo sostenible del país. Por ejemplo, dado el reciente auge que están teniendo los distritos térmicos en Colombia, partiendo de la implementación del distrito térmico de la Alpujarra en Medellín (primero en la región), se ha venido dando una tendencia al crecimiento de esta industria en Colombia. Debido a la temprana etapa y al hecho de que esta industria tiene una larga historia en países como Francia y Estados Unidos, es claro que la maquinaria debe ser importada.

Aquí es donde entra en juego el incentivo tributario, formalizado por el Ministerio de Hacienda y verificado por el Ministerio de Ambiente y Ministerio de Minas, que establece que cualquier tipo de maquinaria destinada a “reciclar y procesar basuras o desperdicios (la maquinaria comprende lavado, separado, reciclado y extrusión); para la depuración o tratamiento de aguas residuales, emisiones atmosféricas o residuos sólidos; para recuperación de los ríos o el saneamiento básico para lograr el mejoramiento del medio ambiente, siempre y cuando hagan parte de un programa que se apruebe por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, así como sobre los equipos para el control y monitoreo ambiental, incluidos aquellos para cumplir los compromisos del Protocolo de Montreal” será sujeto de eliminación del IVA en su importación.

Esto cobija a las maquinarias de los distritos térmicos, puesto que estos sistemas significan una reducción a cero las emisiones de sustancias agotadoras de la capa de ozono y una reducción notable en las emisiones de CO2.

Para una industria en crecimiento, los incentivos gubernamentales pueden marcar una diferencia significativa en el desarrollo. En años recientes se ha podido ver cómo en Colombia sectores como el del transporte y la construcción han comenzado a implementar procesos sostenibles. Cada vez es más notable la presencia de vehículos eléctricos, tanto públicos como privados, y el avance en materia de autoconsumo de energía es claro. A raíz de esto, el gobierno debe seguir impulsando proyectos sostenibles a partir de política pública, creando un escenario ideal para la sostenibilidad del país.