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EFICIENCIA

Los distritos térmicos como solución en las agendas de sostenibilidad de las ciudades

El uso e implementación de distritos térmicos alrededor del mundo no es una novedad, puesto que cada vez más ciudades comienzan a implementar estos sistemas para edificaciones comerciales, industriales y residenciales. Ciudades como París han ido a lo largo de los años integrando sus redes de calefacción o refrigeración urbana, debido a las claras ventajas en materia de costos de operación, mantenimiento y a una reducción importante en el impacto al medio ambiente.

La agenda global muestra como el cambio climático está ahora priorizado en la agenda de la mayoría de los países del mundo. Sin embargo, esta problemática requiere de un ataque por varios frentes, con el fin de establecer un desarrollo sostenible. A raíz de esto, la UNEP realizó una investigación en la que definió los parámetros que las ciudades con las emisiones de carbono más bajas establecían dentro de sus programas de sostenibilidad.

De esta investigación resultaron 6 factores que se utilizan para definir una agenda amigable con el medio ambiente en las ciudades: Reducir emisiones de gases efecto invernadero, mejoramiento de la calidad del aire, incrementar la eficiencia energética, uso de recursos renovables, dejar la dependencia de los combustibles fósiles y Una economía verde.

A partir de estos 6 puntos, se puede evaluar el impacto verdadero que un distrito térmico puede tener sobre una comunidad o una ciudad, puesto que la razón misma de estos sistemas busca el mejoramiento de procesos que involucran a varios de los 6 factores.

Por ejemplo, uno de los beneficios claros que trae la implementación de un distrito térmico es el manejo eficiente de la energía. El hecho de que el suministro de energía, calor, o refrigeración vengan de un equipo central garantiza una eficiencia que, de otro modo, ningún ser humano puede controlar. Los sistemas de aire acondicionado individuales, también conocidos como Split, además de responder al consumo individual, tampoco tienen una climatización óptima debido a limitaciones de los equipos.

Así mismo, la implementación de un distrito térmico aporta al desarrollo sostenible del entorno urbano que lo rodea. Por un lado, se reducen a 0 las sustancias agotadoras de la capa de ozono, que, en otros tipos de sistemas de refrigeración o calefacción, si tienen presencia y, por otro lado, las emisiones de CO2 pueden ver reducciones hasta de un 60%, según datos de la Universidad Nacional.

Las redes de distritos térmicos se están tomando el mundo, dejando consigo un impacto positivo en diferentes sectores de la sociedad. En primer lugar, los dueños de las edificaciones pueden ver una reducción en los costos de operación del sistema, debido a la centralización de las operaciones. En segundo lugar, los usuarios finales, además de ver un beneficio en materia de costos, también gozarán de confiabilidad en el servicio.