Seleccionar página

EFICIENCIA

Zurich y Boston: un diálogo sobre sostenibilidad y desarrollo urbano

Durante el II Congreso Internacional por la Capa de Ozono y el Clima, celebrado en Medellín, se presentó un panel de discusión entre Martina Blum, encargada de planificación energética de Zúrich, y Manuel Esquivel, fellow de Infraestructure and Energy Planning de la ciudad de Boston. Durante la conversación, se presentaron los avances que cada una de las ciudades ha tenido en materia de implementación de distritos térmicos y las metas a las que les apuntan. La discusión permitió ver los contrastes entre dos ciudades, que han visto el crecimiento de estos sistemas desde hace más de 100 años y, además, abrió la oportunidad de ofrecer su experiencia a Colombia, un país que está dando los primeros pasos en la implementación de distritos térmicos.

Las conclusiones generales giraron en torno al hecho de que cada experiencia es única, por lo que cada ciudad debe ajustar las soluciones a sus propias problemáticas. Este es un punto calve, teniendo en cuenta la diversidad climática y territorial de un país como Colombia, en donde la implementación de un sistema en Medellín responde a una situación totalmente diferente a la del de Cartagena.

Del mismo modo, se pusieron sobre la mesa los diferentes modelos de financiamiento y sus contrastes entre las dos ciudades. Martina Blum, trajo a la conversación el modelo europeo, en el cual hay una mayor inversión pública, mientras que Manuel Esquivel expuso cómo en Boston la gran mayoría de los sistemas hacen parte de redes privadas, financiadas por los mismos beneficiarios y, aunque tienen el apoyo del gobierno local, no dependen de su inversión en un 100%. Blum enfatiza sobre el hecho de que la iniciativa debe, por las implicaciones técnicas, venir por parte de los gobiernos, locales o nacionales.

Por otro lado, la implementación de distritos térmicos puede funcionar para el desarrollo de fuentes de energías renovables. Blum describe cómo en Zúrich se ha buscado impulsar al máximo la adopción de energías renovables en las diferentes edificaciones y, consigo, la promoción de los distritos térmicos. Por otro lado, Esquivel menciona como Boston es una ciudad que depende en un 55% del gas natural y está utilizando la creación de sistemas de distritos térmicos para impulsar un cambio en las fuentes de energía. Adicionalmente, al ser una ciudad universitaria, el apoyo de la academia ha sido fundamental.

Incentivar la implementación de distritos térmicos es tarea de todos. Estos ejemplos internacionales demuestran que en el impulso de este tipo de proyectos radica el desarrollo de las ciudades a unos entornos urbanos sostenibles. Del mismo modo, es importante trazar en las ciudades un camino que involucre, no solo distritos térmicos, sino también energías renovable, con el fin de buscar un mejoramiento del medio ambiente.